Cada día escuchamos con mayor énfasis la importancia del factor humano en la generación de valor en nuestras organizaciones. Es necesario saber y ser concientes de que esto no obedece a un mandato desde las posiciones directivas o gerenciales; sino que esta invitación a la generación de ideas e integración han de ser generadas de manera natural, siendo desarrolladas y promovidas a todo nivel desde los menores niveles hasta los más altos y viceversa, teniendo como base una visión compartida por todos los miembros de la organización.
La finalidad del empowerment (empoderamiento) es delegar poder, buscando horizontalizar las estructuras organizativas, en donde cada miembro de la organización sienta que se le brinda soporte y apoyo, confiriéndole sentimiento de pertenencia, poder y autoridad, buscando que se desarrolle un liderazgo personal e integrador.
Sin embargo, existen organizaciones en las que se desarrolla empowerment y no se genera el suficiente valor, debido a múltiples causas; tales como: la falta de un liderazgo claro, los intereses personales no integrados al desarrollo conjunto, o que en alguna de las etapas de entrega de empowerment se cuenta con perspectivas muy esquemáticas que obedecen a la forma como se observa a la organización y como es cada uno y que no incentivan la generación de propuestas que generen valor.
Refiriéndome a esta última causa, existen casos en los que miembros de una organización poseen alternativas o propuestas interesantes que no son emitidas por hermetismo, carácter introvertido y/o miedo a la crítica, incluso en algunos casos miedo al éxito.
Elisabeth Noelle-Neumann denomina a este problema como la Espiral del silencio. Teoría que sostiene que existe menor probabilidad de que una persona exprese sus opiniones si es que se siente parte de una minoría, por miedo a algún tipo de castigo o aislamiento.
Este tipo de entrampamientos ha motivado a que estrategas y coaches hayan desarrollado un conjunto de técnicas con la finalidad de poder sacar adelante y desarrollar equipos integrados en los que todos posean claramente una visión clara y compartida, ante la espiral del silencio la técnica de Seis Sombreros de Pensamiento o STH (Six Thinking Hats) puede ayudar.
La técnica STH propuesta por Edward de Bono nos permite explorar deliberadamente una variedad de perspectivas, las cuales pueden ser muy distintas de las percepciones que uno tiene. Esta técnica puede ayudar a aquellas personas que posean ideas o propuestas en sus organizaciones, pero que no se atreven a liderar cambios, permite a las personas poder animarse y expresar sin temor su punto de vista y tomar decisiones; en ella uno puede asumir el rol de ponerse en otra perspectiva, usando un sombrero de cada color y adoptar esa forma de ver las cosas, con la finalidad de prepararse ante cualquier escenario posible.
La finalidad del empowerment (empoderamiento) es delegar poder, buscando horizontalizar las estructuras organizativas, en donde cada miembro de la organización sienta que se le brinda soporte y apoyo, confiriéndole sentimiento de pertenencia, poder y autoridad, buscando que se desarrolle un liderazgo personal e integrador.
Sin embargo, existen organizaciones en las que se desarrolla empowerment y no se genera el suficiente valor, debido a múltiples causas; tales como: la falta de un liderazgo claro, los intereses personales no integrados al desarrollo conjunto, o que en alguna de las etapas de entrega de empowerment se cuenta con perspectivas muy esquemáticas que obedecen a la forma como se observa a la organización y como es cada uno y que no incentivan la generación de propuestas que generen valor.
Refiriéndome a esta última causa, existen casos en los que miembros de una organización poseen alternativas o propuestas interesantes que no son emitidas por hermetismo, carácter introvertido y/o miedo a la crítica, incluso en algunos casos miedo al éxito.
Elisabeth Noelle-Neumann denomina a este problema como la Espiral del silencio. Teoría que sostiene que existe menor probabilidad de que una persona exprese sus opiniones si es que se siente parte de una minoría, por miedo a algún tipo de castigo o aislamiento.
Este tipo de entrampamientos ha motivado a que estrategas y coaches hayan desarrollado un conjunto de técnicas con la finalidad de poder sacar adelante y desarrollar equipos integrados en los que todos posean claramente una visión clara y compartida, ante la espiral del silencio la técnica de Seis Sombreros de Pensamiento o STH (Six Thinking Hats) puede ayudar.
La técnica STH propuesta por Edward de Bono nos permite explorar deliberadamente una variedad de perspectivas, las cuales pueden ser muy distintas de las percepciones que uno tiene. Esta técnica puede ayudar a aquellas personas que posean ideas o propuestas en sus organizaciones, pero que no se atreven a liderar cambios, permite a las personas poder animarse y expresar sin temor su punto de vista y tomar decisiones; en ella uno puede asumir el rol de ponerse en otra perspectiva, usando un sombrero de cada color y adoptar esa forma de ver las cosas, con la finalidad de prepararse ante cualquier escenario posible.

El sombrero blanco desarrolla habilidades de actor neutral en la que se recurre a información relevante y objetiva.
El verde, busca desarrollar nuevas ideas, tratando de desarrollar al máximo su creatividad
El negro en contraposición juega al abogado del diablo, es un juez estricto, y desarrollar una visión lógica negativa.
El amarillo, trata de enfocar todo desde una visión lógica positiva.
El rojo, basado en el desarrollo de intuiciones, sensaciones y emociones motiva a expresar una opinión, idea y/o propuesta, así como conocer la sensación generada ante una propuesta.
Finalmente el azul, es menos apasionado, trata de organizar los procesos y lleva a definir soluciones o propuestas.
En conclusión podemos sostener que la Técnica STH es útil en la gestación, análisis y toma de decisiones, ya que considera distintos puntos de vista; proporcionando a las personas herméticas y/o extrovertidas un mecanismo de preparación para poder presentar ideas.